Vivir el Eco-feminismo es ¡Salva mujeres, cuida a la madre tierra!

Mucho ya hemos escuchado sobre la crisis climática, y lo preocupante que es la situación actual en nuestra sociedad. Y muchas de nosotras no sabemos muy bien qué hacer, cómo ayudar, y son tantas las luchas a las que nos estamos enfrentando en la actualidad, que a veces es complicado pensar, sin embargo, como buenas consumidoras responsables necesitamos abordar.

El ecofeminismo es un movimiento que ve una conexión entre la explotación y la degradación del mundo natural y la subordinación y la opresión de las mujeres. Emergió a mediados de los 70’s  junto a la segunda ola del feminismo y el movimiento verde.

El ecofeminismo une elementos del feminismo y del ecologismo, pero ofrece a la vez un desafío para ambos.

“Del movimiento verde toma su preocupación por el impacto de las actividades humanas en el mundo inanimado y del feminismo toma la visión de género de la humanidad, en el sentido que subordina, explota y oprime a las mujeres”.

De la introducción de “Feminismo y Ecología”, por Mary Mellor, New York University Press, 1997, p.1
Un reto para dos movimientos: verde y feminista.

“El ecofeminismo dice ‘basta ya de esperar’… Nos encontramos en un estado de emergencia y tenemos que hacer algo al respecto ya… alrededor del mundo las economías, las culturas y los recursos naturales están siendo saqueados, así que el 20% de la población mundial (norteamericanos y europeos privilegiados) pueden continuar consumiendo el 80% de sus recursos en nombre del progreso”

Lynn Wenzel citada en “Desarraigar el patriarcado”-WIN Magazine.

Aquí les dejo siete ideas que todas podemos empezar a realizar desde ya:

1) Lleva siempre contigo una bolsa reusable de tela. De esta manera cada vez que necesites comprar algo puedes no tomar la típica bolsa de plástico.

2) Planifica tus visitas al súper y llévate los tupperware y/o bolsas que necesites para tus compras. Pueden poner el queso en tu propio tupperware. (No hay necesidad de comprar queso Oaxaca en la tiendita de la esquina en una bolsa.

3) Compra a granel. De esta manera estarás disminuyendo considerablemente la cantidad de plástico que consumes. Lleva bolsas de plástico contigo para evitar una bolsa más o un frasco para poder transportar tus semillas/moles y chiles, lo que sea que quieras comprar.

4) Incluye en tu dieta productos de temporada. Podrás ahorrar un poco de dinero y comer alimentos más frescos.

5) ¿Qué tal un día sin carne? Si no, ¿Qué tal una comida sin carne?

6) Camina un poco más, o usa la bicicleta, compartir tus viajes diarios con más personas, además de generar comunidad con tus vecinos, eliminas la contaminación y el tráfico de la ciudad.

7) Di NO a lo que NO necesitas: popotes de plástico, el azúcar del café que no usas, las salsas de catsup, mayonesa y/o mostaza, servilletas o bolsas de más.

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