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Remedios para malestares relacionados con nuestra sagrada luna

Cuando nuestro bello y más sagrado templo, es decir, nuestro cuerpo, presenta alguna afectación, molestia, dolor o incomodidad podemos recurrir a las múltiples y diversas formas de sanación que podemos encontrar, ya sea desde la forma más antigua de mantenernos fuertes y saludables mediante los sagrados alimentos, recurrir a los remedios más ancestrales y amorosos como con las plantas sagradas y sus diversas preparaciones, hasta la utilidad de la medicina moderna occidental. Por fortuna, estos remedios pueden ser utilizados casi siempre en conjunto (dando un efecto sinérgico), tanto para la atención de algún padecimiento, como para el autocuidado de si y de esta forma renovarnos día a día. Para que ello suceda, necesitamos confiar y concentra nuestra energía en que las medicinas (remedios) harán su efecto, en otras palabras, tenemos que intencionar con nuestros corazones que la medicina fluya por nuestras aguas y tierra y eleve nuestro espíritu para sanar.

En esta sección encontraremos poco a poco (siguientes publicaciones), algunos padecimientos que como mujeres que somos, llegamos a sentir en nuestros ciclos lunares y que muchas veces nos han llegado a decir que son “normales” por el hecho de ser mujeres, por ejemplo; síndrome premenstrual, menstruaciones dolorosas, menstruaciones abundantes, irregularidades menstruales, etc., y que en realidad no deberíamos soportar como “buenas” mujeres, también lograras sorprenderte de las formas en que puedes atender estos malestares a través de algunas simples modificaciones a la dieta, del uso de plantas medicinales, entre otras.

Iniciemos con esos síntomas desagradables que la mayoría de nosotras llegamos a percibir antes y durante la menstruación, el ya llamado…

Síndrome premenstrual

Cuando nuestra sagrada lunita se encuentra por llegar o durante ella, algunas de nosotras llegamos a sentir algunos síntomas y signos desagradables, a esto se le suele llamar en al ámbito médico, síndrome premenstrual, cabe aclarar que no quiere decir que todas tengamos dicho síndrome por el sólo hecho de presentar algunos de los síntomas al llegar nuestra luna, esto se llega a determinar por la frecuencia e intensidad de presentación de los mismos, aún así, muchas de nosotras los podemos llegar a percibir sin que se considere un síndrome y no significa que no podamos hacer algo para estar más tranquilas y sin dolencias.

Dichos malestares pueden ser muy diversos y no necesariamente se presentan siempre con cada período y mucho menos por igual. Entre estos se encuentra: cambios súbitos de humor (irritabilidad, necesidad de apapacho, etc.), dificultad para dormir, manifestaciones congestivas (senos duros y sensibles), inflamación abdominal, estreñimiento, retención de líquidos, aumento de peso, cólico vesicular, dolor de cabeza, náuseas, vómito, molestias urinarias, acné, ronquera, dolor lumbar, dolores musculares… uff, entre otros.

Todos estos síntomas se pueden dar por un cambio en los niveles hormonales al no ser bien reguladas y/o eliminadas de nuestro cuerpo, generalmente se produce por un aumento en los niveles de estrógenos con o sin disminución de progestágenos. Esta alteración podría darse por algún desequilibrio de nuestro sistema endócrino, algún problema de drenaje del hígado o tan simple como la alimentación altamente infestada de hormonas sintéticas, así que antes de preocuparnos en saber qué está mal en nuestro cuerpo, sería importante ocuparnos en voltear a ver y revisar que es lo que nos estamos llevando a nuestro hermoso templo (cuerpo).

Hay veces que estamos acostumbradas a recurrir a los remedios rápidos de la medicina occidental moderna y fáciles de adquirir en la farmacia de la esquina, sin embargo, estos tratamientos pueden tener algunas consecuencias y no siempre quitaran el problema de raíz, ya que a veces sólo son paliativos de los síntomas. Entre estos están: las píldoras de progestágenos, analgésicos, diuréticos y a veces se recomienda la psicoterapia.

Por fortuna, existen algunas alternativas y modificaciones a nuestro estilo de vida que nos pueden ayunar a sentirnos mejor con nuestro cuerpo cuando está por llegar nuestra lunita, además de que seguro influirá en nuestra salud en general. Estos cambios por su puesto se encuentran desde la alimentación y plantas medicinales, veámoslos.

  • Consejos sobre la alimentación

Disminuir la sal: de preferencia la sal refinada y que no sea de mar, un exceso de sal nos puede llevar a retener más líquidos en nuestro cuerpo y por lo tanto al llegar la menstruación nos pondrá más hinchadas. No olvides que los alimentos enlatados suelen tener altas cantidades de este elemento, por lo cual, también se recomienda no consumir estos productos o utilizarlos lo menos posible.

Aumentar el consumo de potasio: el potasio ayuda al buen funcionamiento del tono muscular y no sólo me estoy refiriendo a los músculos que nos permiten la movilidad de nuestro cuerpo, sino también a aquel tejido muscular que mueve a nuestros órganos, de esta forma nos evitará padecer calambres, estreñimiento al estimular el movimiento intestinal, retener menos líquido al participar en el equilibrio de estos. Lo puedes encontrar en: el arroz, el trigo, la papa, la uva, el plátano, los cacahuates, la pera, el dátil, la col, los chicharos, la avellana, la almendra y el polen.

Aumentar la vitamina B 6: esta influye en el funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular, por lo cual nos ayudará en síntomas como la fatiga, la irritabilidad, el mal humor o depresión y la sensibilidad mamaria, entre otros. Se encuentran en: vegetales verdes, la soja, la papa, la yema del huevo, el polen, aguacate, ciruelas, carne blanca.

Aumentar vitamina A y E: en general ambas se consideran antioxidantes, por lo que influirá en disminuir la inflamación sistémica, lo que nos puede dar una sensación de mejoría en los senos dolorosos, la irritabilidad, entre otros. Las encontramos en: la zanahoria, el ajo, la cebolla, el tomate, la espinaca, la lenteja, el nabo, la frambuesa, la mora, el limón, la naranja, aceites de maíz o girasol, la almendra, la nuez, la semilla de girasol y el brócoli.

Aumentar en consumo de magnesio: es benéfico para la función cerebral, mejora el estado de ánimo, depresión, disminuye la presión arterial, por lo cual nos mantiene más relajadas e influirá en el dolor de cabeza, retención de agua y calambres. Lo encontramos en: el plátano, el aguacate, la nuez, la almendra, el chicharo, el frijol, la soya, el arroz, la leche.

  • Plantas y otros remedios naturales

Para el sistema endócrino (hormonal): Las tinturas madre de sauzgatillo y alquimila nos puede beneficiar en la disminución del exceso de estrógenos y la tintura de onoquiles es diurética y anticonceptiva. Así también encontramos las tinturas madre que actúan como reguladoras hormonales; rosa mosqueta, frambueso y zarzaparrilla negra. Las indicaciones de toma depende de cada tintura y cada caso, generalmente se llega a consumir 30 gotas de una a tres veces por día diluidas en medio vaso de agua, sin embargo, recuerda que es mejor seguir las indicaciones de alguien que conozca su adecuado uso y que esté recomendado para cada una de nosotras.

Hígado y riñones (drenadores o purificadores): entre las plantas que podemos utilizar se encuentran: boldo, rábano negro, ciprés, romero, tomillo, pensamiento silvestre, brezo, gayuba, albura de tilo, cola de caballo (no si eres hipertensa). Estas se pueden consumir en té de 1 hasta 4 tazas al día, de igual forma, es bueno consultar con alguien experta.

Calmantes y tranquilizantes: espino blanco, peonía, loto, marrubio negro, anemonta, pasionaria, valeriana, sauce, pasiflora, jengibre, toronjil. Se pueden consumir en té o tinturas.

Se recomienda tomar los reguladores hormonales al inicio del ciclo (inicio de la menstruación y días después) y los drenadores o purificadores durante todo el ciclo y sobretodo en la segunda fase del ciclo (previo a la menstruación).

Acu-presión (masaje en los puntos de acupuntura): estimular el punto “4 intestino grueso” (apoyar la punta de los dedos en profundidad haciendo vibrar ligeramente los dedos y girando en el sentido de las manecillas del reloj) y dispersar el punto “6 bazo-páncreas” (dar masaje con movimientos amplios, en sentido inverso a las manecillas del reloj).

Entonces bruja, acá tenemos esta gran variedad de remedios que podemos echar en nuestros calderos para mejorar nuestro bienestar, tener energía renovada que mostrar al gran abuelo sol y agradecer sin pelear y frustrarnos en esos días próximos a llegar nuestra sagrada luna y durante ella.

¡Recuerda que somos cíclicas, somos lunares y que nuestra luna en sí, es una ceremonia que celebrar!

Por Karla Fabiola Mercado González

Información basada en: Rina Nissim. Manual de ginecología natural para mujeres. ICARIA, 3ra edición, España, 1988.

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Mujer, médica, feminista, espiritual

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