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¿Por qué se creé que entre mujeres no hay verdadera amistad?

Como tallerista que he trabajado con únicamente grupos de mujeres, varias veces he contado, que sin importar el tema del taller, siempre alguna participante habla sobre esas mujeres que son malas con otras mujeres, casi enseguida, alguna otra mujer del grupo refuerza la intervención, diciendo que también deberíamos hablar sobre las mujeres machistas y sino mal recuerdo, fue hasta la 3era ocasión que eso paso, que realmente llamó mi atención el tema de “enemistad entre mujeres”.

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Eso pasó porque realmente mi vida siempre ha sido a lado de mujeres y si hubo alguna mujer “mala” realmente nunca le di importancia, por lo que el tema de rivalidad entre mujeres era algo que para mi: no existía.

Por esa razón, hasta la 3era vez fue que me puse a investigar del tema, pues no creía que fuera algo más común de lo que imaginaba. Sí, desde mi realidad no podía concebir que en serio había mujeres que si habían tenido relaciones demasiado tóxicas y destructivas entre las de su mismo género.

¿POR QUÉ SE CREÉ QUE LAS MUJERES NO SOMOS VERDADERAS AMIGAS?

Cuándo me puse a investigar, encontré varios artículos que aseguraban cuál era la razón por la que en la cultura hay una tendencia de creer en la “enemistad entre mujeres” y es que en otras épocas, por el machismo y sistema patriarcal que sólo brindaba a las mujeres acceso a educación, comida, vida social a través de un hombre, es que claro, que ser la “elegida” por el mejor postor era un tema de supervivencia.

Entre las mismas hermanas, había que pelear por el “mejor hombre”, pues la misión de las madres y padres, era asegurar a sus hijas con un hombre.

Gracias a eso, es que hoy hay esos “chistes” que van sobre que a la hora de pedir la mano de una mujer, el hombre o la familia del hombre en cuestión debe llevar un puerco, unas gallinas, para que su padre (el de la mujer) acepte dar la mano.

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Pues de eso se trataba todo antes, de mujeres que por sí mismas, en este sistema patriarcal, no podían POR SÍ MISMAS ser alguien en lo social.

Cuando cuento esto en los talleres, siempre pongo de ejemplo la película de “Orgullo y Prejuicio” y sí, digo película porque hasta hace unos meses fue que leí el libro y… sólo me confirmó la buena elección de ejemplo, ya que consistía en “¿Han visto orgullo y prejuicio? Pues ahí hay una escena cuando todas las hermanas van a una tienda de listones y pelean por seleccionar el más bonito, pues desean ser las mas bonitas, porque a la fiesta que irán, buscan llamar la atención para ser elegidas, pues en esos tiempos, esa era una misión de vida, verte más bonita que la de a lado, porque se trataba de todo tu futuro” decía en los talleres.

Y sí, en el libro, el cual retrata esa época, en los primeros capítulos los padres de la protagonista, lo único que hacen es estar hablando sobre qué harán con sus hijas para sacarlas del hogar, a través de un hombre y el matrimonio, por supuesto.

Imagina que TODO tu destino depende del hombre con el que te cases, obviamente la competencia sería CONTRA TODAS las mujeres, que quieran al mejor, al que tú quieres para ti.

Hoy, en los años 2 mil, claro que el sistema patriarcal sigue vivo, pero no con la misma fuerza, pues gracias, a TODAS las olas pasadas del movimiento feministas, hoy, una mujer no precisamente necesita a un hombre para: irse de fiesta, tener comida en su plato, etc.

Por eso, la rivalidad entre mujeres, al menos socialmente, ya no tendría justificación, aunque la respuesta, siempre estará en analizar esto desde sistema patriarcal apoyado de la psicología con perspectiva de género.

Pues sí existen mujeres que no se llevan bien con las de su género, hablamos de antecedentes históricos que buscaron rivalizarnos pues al sistema patriarcal le funciona tener a las mujeres es desconfianza con sus iguales para que no hagamos redes de apoyo, para que no hagamos nuestros movimientos, nuestras instituciones, para que necesitemos siempre la aprobación masculina, ósea su palabra antes que la nuestra, ósea su permiso ante lo que somos.

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