Maud Stevens Wagner: La primera mujer tatuadora en la historia

Hoy en día es común observar el uso de tatuajes en las personas de manera más “presente” que en otras épocas. Quizás tú, al igual que yo en algún momento de la vida sentiste el deseo de agendar una cita con el tatuador recomendado por tus amigos que te aseguraban era un de las mejores opciones para plasmar en tu piel aquello que habías elegido para acompañarte toda la vida, sin embargo, la historia del tatuaje comienza hace algún tiempo, con los años ha ido adoptando diferentes estilos y ha sido llevado a la practica por mujeres; entre ellas Maud Stevens Wagnerreconocida como la primera mujer tatuadora de la historia. Acompáñanos en este artículo, donde haremos un breve recorrido por los puntos mencionados anteriormente:

Historia del tatuaje

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Empecemos por definir ¿Qué es un tatuaje?, podemos encontrar infinidad de definiciones, pero en Revista Brujas compartimos contigo la siguiente:

Un tatuaje es el grabado de un dibujo en la piel humana mediante la introducción de pigmentos y colorantes debajo de la epidermis, utilizando un instrumento punzante. El término tatuaje tiene un origen polinesio. Más concretamente en la palabra polinesia “ta” que significa golpear o en la expresión “tau-tau” utilizada para hablar del choque entre dos huesos.

Como podemos observar desde el inicio de la historia las personas recurrían a este arte para intentar expresar más allá de las palabras, por medio del cuerpo, no obstante, la historia del tatuaje no termina aquí, en 1991, se pudo determinar gracias al cuerpo momificado de un guerrero encontrado en un bloque glaciar en los Alpes austro-italianos, que ya en el neolítico, es decir, entre siete mil y cuatro mil años antes de Cristo, las personas se tatuaban. Se considera a este el primer registro histórico de la práctica, reemplazando así a Amunet, cuyo cuerpo momificado en el Antiguo Egipto había sido hasta entonces la prueba más antigua de la actividad, mientras que, para las tribus de la Polinesia la costumbre tenía un significado divino y por eso comenzaban con la dolorosa práctica a la temprana edad de ocho años, el objetivo era llegar a la vejez con el cuerpo tatuado de pies a cabeza. Su creencia sostenía que, de lo contrario, al morir una temible hechicera se comería los globos oculares, el alma quedaría ciega y no podría hallar el camino a la inmortalidad. A partir del siglo X a.C., el tatuaje logró incidencia en Asia, particularmente en India, China y Japón,  para la cultura nipona cobró gran importancia y fue adoptado por las clases altas como ornamenta corporal,  también tuvo como fin marcar a delincuentes, sin embargo, fue gracias a los marinos que arribaron a la Polinesia que la costumbre se extendió, se cree que fue particularmente la tripulación del popular Capitán Cook quien redescubrió la práctica, en 1769, y la extendió rápidamente por doquier.

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El estilo tradicional…

De todos los estilos existentes dentro de la practica y uso del tatuaje tomaremos en cuenta uno que está directamente relacionado con Maud Stevens Wagner, este es el llamado “old school” o “tradicional” como características estos tatuajes presentan las siguientes: son sólidos, limpios y sencillos, se realizan con delineado en negro de cierto grosor, entre los colores que se usan están: rojo, amarillo, verde o marrón. Generalmente representan motivos románticos, pin-ups, animales, marineros, personas nostálgicas, flores o paisajes bélicos. Según la historia los circos ambulantes eran lugares donde podíamos encontrar personas que portaban en su piel este estilo, siendo uno de ellos donde Maud Stevens Wagner trabajaba como trapecista y contorsionista. Pero, ¿Qué sucedió para que actualmente dentro de la historia sea reconocida como la primera mujer tatuadora?

Maud Stevens Wagner

Maud fue una mujer que resistió al “no poder” considerando que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX la practica del tatuaje estaba reservada para los hombres. Nace en 1877 en Kansas y como se mencionó antes fue contorsionista y trapecista en los circos ambulantes de aquellas épocas, lo que nos permite recordar que las mujeres que llegaban a portar tatuajes eran inmediatamente relacionadas con este medio. Maud Steve Wagner fue esposa de Gus Wagner reconocido como uno de los tatuadores más importantes en esos años, la historia cuenta que ella aceptó la invitación de Gus a salir, con la condición de que la enseñara a tatuar lo cual ocurrió y ambos tatuaban a mano, sin hacer uso de máquinas.

Sin saberlo Maud abrió la posibilidad a muchas mujeres dentro del mundo del tatuaje, entre ellas su hija Loretta quien desde sus 9 años empiezo a tatuar. Ahora ya sabes un poco más sobre la historia del tatuaje, pero sobre todo sobre la historia de Maud Stevens Wagner la mujer que lucho por un lugar para nosotras, para poder crear y realizar tatuajes a los demás, pero también para portarlos sin prejuicios.

(1) Comentario

  1. Avatar
    VIA TORMEN says:

    Me gusto el articulo, un ejemplo de una mujer que por tener un gusto fuera de lo común en la época en la que vivió, dejo una marca, abrió un camino, hizo historia, es un buen ejemplo de decisión y libertad ejercida en una época en donde lo nuevo, lo diferente era señalado, al igual que en la época actual, con nuevas barreras que romper y cambios que hacer, es un mensaje para seguir su ejemplo y ser mujeres decididas y seguras al seguir nuestras creencias y luchar por lo que queremos lograr.

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