“La tecnología no mató el amor, solo cambio la forma de buscarlo y expresarlo”

¿Te acuerdas de aquellos tiempos en los que le mandabas cartitas de amor al niño que te gustaba? Déjame decirte que las cosas no han cambiado tanto, aunque sí se han vuelto un poco más complicadas.

La tecnología no mató el amor

Nos ha tocado ver a través del tiempo como las cosas han ido cambiando de una manera drástica, lo que antes se solucionaba con una mirada o una cartita de amor, de pronto se complicó con la aparición de las redes sociales. Seguramente era mucho más fácil de digerir que el niño que te gustaba te devolviera o no la mirada o que te quitara la dona del pelo y el resto del día la usara en la muñeca, sin duda era amor verdadero. Pero, qué pasa cuando mandas Whats y te aparecen las dos palomitas azules y revisas veinte veces el teléfono inventando mil excusas para explicar por qué no te ha contestado aún: – ¿será que estoy haciendo algo mal? –

Desde los tiempos del MySpace y del Hi5

Desde los tiempos del MySpace y del Hi5 nos tocó aprender a diseñar nuestros perfiles para resultar más atractivas al sexo opuesto, elegir el mejor avatar para Messenger, pero aun ahí contábamos con la maravillosa herramienta del zumbido en caso de que el chico que nos gustaba no contestara nuestro mensaje, lo cual era una verdadera descortesía, si tomamos en cuenta que habíamos esperado a que fuera de noche para conectarnos a internet vía modem sin molestar a nadie en la casa.

Hemos sobrevivido a los cambios tecnológicos que no sólo han hecho más fácil nuestra vida, sino que han vuelto las relaciones todo un reto. Recuerdo en mi época universitaria, y de verdad no soy tan vieja, haber encontrado una “red social” que se llamaba Sexy o no, la dinámica no era muy distinta a las apps de ligue de nuestros días: subías fotos, rellenabas un formulario y decías si estabas interesado en hombres/mujeres/ambos, entonces las fotos iban apareciendo y tu tenías que decidir si la persona en la foto te parecía sexy o no. Seguramente fue una de las veces que más insegura me sentí de mi misma, ¿alguien me elegiría como sexy? Porque por si no fuera poco, el sitio tenía la amabilidad de resumir tus estadísticas:

68% piensa que no eres sexy

32% piensa que eres sexy

Lo que nadie me dijo es que la pesadilla estaba apenas empezando…

Pasamos de conectarnos a internet vía telefónica, a pesar de las molestias de toda la familia por dejarlos incomunicados, a tener WiFi a donde vayamos, teléfonos inteligentes y planes de datos ilimitados. Pasamos de aprender a escribir SMS´s abreviando todas las palabras para que no nos cobraran un mensaje extra a tener Whatsapp, Facebook, Instagram, Twitter, Snapchat y otras muchas aplicaciones que para ser honestas la mayoría no las entendemos y nos sentimos avergonzadas cuando algún adolescente nos pregunta si vimos el vídeo que se hizo viral en TikTok o si conocemos al youtuber de moda que es el mejor gamer y gana muchísimo dinero por la cantidad de visitas que recibe.

Corazón electrónico

Medir el amor por la cantidad de fotos y estados que se comparten en los que hace referencia a ti, si cambió su situación sentimental, cuántos amigos tienen en común, cuántas fotos de cenas, salidas y besos cuelga en la red y la última frontera, que jamás jamás le de like a la foto de una mujer que no seas tú

Hagamos de cuenta que alguna vez enamorarse y entablar una relación alguna vez, pre-redes sociales digamos, fue una cosa sencilla. Conocías a alguien personalmente, hacían click, quedaban de verse o intercambiaban teléfonos, salían, le contabas a tus amigas que habías conocido a alguien con quien tenías algo en común, quizá el amigo de un amigo que conociste en una fiesta.

Salían y veían si las cosas funcionaban y el resto se iba dando. En la actualidad todo ese proceso ha quedado reducido a clicks, likes, palomitas azules, Gifs de buenos días, hasta terminar en una relación formal, o en el peor de los casos que te bloqueen definitivamente de la faz del ciberespacio. Medir el amor por la cantidad de fotos y estados que se comparten en los que hace referencia a ti, si cambió su situación sentimental, cuántos amigos tienen en común, cuántas fotos de cenas, salidas y besos cuelga en la red y la última frontera, que jamás jamás le de like a la foto de una mujer que no seas tú.

En el mejor de los casos estamos hablando de un hombre con el que ya estableciste y desarrollaste una relación, alguien en quien puedes confiar y que no le importa poner contenido común en las redes, no importa si no llegas a conocer a su familia ni a su mejor amigo, te consta que está comprometido contigo. Pero en la actualidad las cosas son todavía más complejas.

¿Qué pasa si ya me cansé de los hombres de carne y hueso? ¿Qué pasa sino he encontrado a mi alma gemela saliendo a caminar al parque? ¿Todavía existe alguna oportunidad para mí?

La respuesta querida amiga es que sí. De algunos años para acá se comenzaron a poner de moda las apps de ligue. Aparecen anuncios constantemente en la red con fotos de hombres guapísimos y te prometen que tú podrías salir con alguno de ellos.

¿Son confiables las apps de ligue?

Debes saber que las apps de ligue funcionan con algoritmos, es decir, metes información personal, fotos, qué buscas, rango de edad, características físicas, distancia a la que se encuentran, etc. La app arroja personas que cumplen con las características que tú especificaste, pero tú también cumples con los parámetros que ellos delimitaron. Podríamos que le estamos dando una ayudadita al destino para que conozcas a la persona indicada.

¿Entonces estamos hablando de la tierra prometida, de la fantasía hecha realidad?

Por desgracia no es así. Lo primero que debes considerar si decides entrar a una aplicación de este tipo es que la mayoría de las personas están buscando un encuentro casual más que un felices por siempre. En la actualidad se debe tener cuidado con la forma en la que establecemos nuestras relaciones intrapersonales, sobre todo si consideras que estás metiendo información en la red para tener un encuentro con un completo desconocido. Si hiciste match con alguno y han decidido encontrarse, es importante que le digas a alguien a dónde vas y con quién, que estés en constante comunicación con esa persona y sobre todo recuerda que nadie puede obligarte a hacer cosas que no quieres, al final esto también se trata de un encuentro consensuado y termina en el momento que tú así lo decidas.

Pero ¿funcionan las apps de ligue o no?

Recuerda que lo que funciona para alguien no necesariamente funciona para los demás. Seguramente vas a tener que dedicarle mucho tiempo para encontrar a alguien que verdaderamente cumpla con tu rango de búsqueda, recuerda que todos mentimos en redes sociales. Acuérdate que también tú debes cumplir con lo que esa persona está buscando y es posible que aun cuando a ti te guste alguien esa persona no se sienta atraído por ti. Es posible que debas concretar varios encuentros y que los chicos de las fotos se vean un poco distintos en la realidad. Si mantienes la mente abierta, y lo ves como un proyecto podría resultar divertido.

No olvides…

Recuerda siempre que lo más importante eres tú y tu seguridad. Si por alguna razón sientes que algo no está bien, no es normal o te sientes en peligro no lo hagas y pide ayuda. Encuentra una persona de tu entera confianza que esté enterada de lo que estás haciendo, de dónde vas a estar y con quien, tú eres la medida, tú decides qué tan lejos quieres llegar.

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