GUÍA PRÁCTICA DE CRISTALES. Todo lo que tienes que saber para usar su energía a tu favor.

¿Para qué son los cristales?

Antes que nada si estás leyendo esta nota es porque alguna vez sentiste que los cristales tenían un poder, cierta energía. Y esto definitivamente es así.

Todo lo que nos rodea transmite energía, porque lo es. La vibración del entorno nos demuestra que todo es vida. Los cristales, como seres vibratorios, sienten. Estos están energéticamente ordenados en su interior. Cuanto más ordenada esté esta energía más fluirá y por ende cobrará más potencia…y esto puede estar a tu servicio.

¿Cómo saber qué cristal necesito?

Un cristal-dato a tener en cuenta es que cuando un cristal te llama la atención, de forma positiva, es decir que te resulta atractivo, significa que esa energía ya la tienes bastante incorporada, introyectada. Por otro lado, cuando un cristal te genera rechazo, repulsión o incluso indiferencia, es una clara invitación a indagar en los beneficios que tiene ese cristal para tu vida.

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Así como nos pasa con aquellas personas y/o situaciones que nos generan incomodidad (esto no es necesariamente sinónimo de malestar o toxicidad) es que tienen algo nuestro que aun no sabemos reconocer en nosotres.

Los cristales, y estas situaciones o personas que nos incomodan, tienen la capacidad de transmutar nuestra energía, y así transformar lo positivo en negativo… o a la inversa.

Vibración de los colores

El orden energético de los cristales está codificado según su color. Como sabrán, a nivel consciente o inconsciente, los colores nos transmiten sensaciones. (Sí, sí. Este es el momento en que pueden hacer la prueba: piensen en el color negro, el gris y el rojo, ¿sintieron lo mismo?). Por lo tanto no importa el tipo de cristal pero sí es de fundamental importancia su color. Veamos algunas de sus propiedades…

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  • VERDE: para balancear, reconectar con la vida y dar sanación (cuarzo verde, esmeralda, serpentina, dioptasa, aventurina)
  • MARRÓN: ayuda a concretar, materializar, ponernos más practiques (piedra coyote, ojo de tigre, jaspe marrón)
  • NARANJA: redistribuye la energía otorgando mayor vitalidad y creatividad, favorece los vínculos y la expansión  (citrino, jaspe mostaza, calcita naranja)
  • AMARILLO: otorga claridad, alegría, brillo e ilumina a la persona (citrino, topacio)
  • VIOLETAS: expande percepción, activando el tercer ojo y favoreciendo la transmutación  (amatista, cuarzo ahumado, lila, violeta)
  • BLANCO/ROSA: favorece el alivio emocional (cuarzo blanco, rosa, cristal, diamante, piedra de la luna)
  • ROJO: es el color de la confianza, ayuda a activar, encender el deseo  (jaspe rojo, cornalina roja, hematites)
  • AZUL: ayuda al intelecto, a la agudeza mental, la concentración y la comunicación (aguamarina, crisocola, turquesa, zafiro, lapislázuli)
  • NEGRO: remueve la energía, purifica, protege (turmalina, ónix, obsidiana, azabache, cianita negra)
  • GRISES: favorece el drenaje, la purga de emociones estancadas (cuarzo gris, ágata gris)

¿Cómo limpiar y cargar mi cristal?

Es normal que las personas que llevan consigo cristales sean muy celosas de su cuidado. No quieren que nadie los toque para no “contaminarlos” con su energía. Como ya dijimos, los cristales son seres energéticos, en otras palabras: sienten. Por ello deben ser cuidados.

Podríamos decir que se deben cuidar como se cuida de una mascota.

Empecemos con su limpieza.

Limpieza de los cuatro elementos:

Fuego: enciendo vela –idealmente blanca- y en el sentido de las agujas del reloj lo paso por arriba. Es importante que para apoyar la vela -en lugar de inclinarla hasta que la cera caiga y forme ese ´pegamento´- calentemos la base de la misma y luego la apoyemos en una base de cerámica. Para apagar la vela no la soplamos sino que dejamos que se consuma o si tenemos que irnos apoyamos una cuchara de metal encima apagándola. ¡NUNCA dejar una vela encendida si me voy a ir! (Esto no hace referencia a ninguna cuestión ritualistíca sino que es del orden del sentido común para la seguridad propia y ajena.)

Tierra: enterrarlo por unos días es la opción que recomiendo, pero a veces no somos tan afortunades de contar con una porción de naturaleza cerca, por lo tanto una alternativa es cubrirlos con arroz o sal gruesa o del Himalaya.

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Agua: el agua de lluvia es ideal, mismo el agua de alguna fuente natural como puede ser un lago. También puede ser con agua –de la canilla- con sal gruesa o del Himalaya (cuidado que hay cristales que si quedan expuestos mucho tiempo a la sal pueden dañarse). Otra alternativa más segura es hervir el agua con romero u hojas de laurel, salvia blanca o ruda y sumergir el cristal por un día entero dentro del brebaje.

Aire: con una cierta cantidad de plumas armar un ramo que atado con una cinta y un citrino cumplen la función de ´escoba energética´. Barro con el ramillete de plumas y citrino los cristales que quiero limpiar.

¿Cómo cargarlas?

El Sol tiene una energía activa, ´fálica´ en el sentido de exteriorizante. Un poco de Sol no las va a dañar, pero recordemos que como a nosotres, mucha exposición al sol sí puede dañar. Los cristales son hallados en cuevas por ende no estaríamos respetando del todo su naturaleza. Vamos a utilizar esta modalidad de carga energética cuando queremos que el cristal nos dé algo.

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La Luna por el contrario tiene una energía de tipo femenina, en el sentido de receptiva. Vamos a usar esta modalidad de carga energética cuando busquemos reforzar estas cualidades en nosotres y cuando queramos que el cristal nos saque o reste algo.

¿Cómo programar y resetear un cristal?

Cuando una persona te regala un cristal, la misma actúa como canal. Es necesario resetear la información que trae en su interior, borrar la memoria que trae el cristal dado que no nos corresponde (lo mismo vale para cuando encontramos o compramos uno). Posteriormente hay que programarlo, es decir, darle un propósito. Pedirle explícitamente la función que queremos que cumpla en nuestra vida. Tanto para programar como para resetear un cristal es necesario que hayamos realizado el proceso de limpieza. Luego reseteamos la información y por último lo programamos. Sugiero que cada une arme su propia oración para realizar estos rituales. Les dejo un ejemplo

RESETEO: “Yo, Saturnina en el Espacio, te reseteo para que elimines definitivamente las memorias anteriores con las que vienes y estés listo para ser mi aliado, te elijo como mi cristal personal” (a la hora de resetear cualquier cristal)

PROGRAMACIÓN: “Yo, Saturnina en el Espacio, te programo para que me ayudes a mejorar la comunicación con mi pareja” (yo programando un cristal color azul por ejemplo)

Modo de uso

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Hay diversas técnicas de utilización. Puedo llevarlo como amuleto personal, ya sea en un colgante o un anillo, o cualquier pieza ornamental. También puedo tener una bolsita exclusiva para ellos en las cuales armo mi ´mix´ de cristales según la energía que necesite que me acompañe. A su vez puedo hacer pócimas o elixires con ellos (en otra nota se los comparto). Recuerden que los cristales sanan, no solo a nosotres mismes sino también a otres.

¿Qué pasa cuando un cristal se rompe?

Por más tristeza que esto pueda generarnos, es una señal de que dicho cristal ya cumplió su función. Es un indicio de que toda esa energía ya sanó y está siendo liberada. Es el momento de devolverlo a la fuente, es decir, devolverlo a la tierra.

Referencias:

  • “La biblia de los cristales”. Judith Hall

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