Diane Arbus, una mujer que revoluciono la fotografia del siglo XX.

Diane Nemerov, más conocida como Diane Arbus, es sin dudas una figura que resuena en lo que respecta a la fotografía de autor. 

Nacida en nueva York en la década del ‘20, en el seno de una familia estrechamente ligada al arte, se introdujo al mundo de la fotografía a través de su esposo Allan Arbus, quien realizaba trabajos de moda para revistas como Vogue y Esquire. Juntos fundaron un estudio hacia finales de la segunda guerra mundial, donde Diane asistía en las producciones, al mismo tiempo que aprendía los aspectos técnicos del oficio. Poco a poco, comenzó a desarrollar proyectos propios y a estudiar con diferentes artistas, entre los que se encontraban Lisette Model y Marvin Israel, quienes se convertirían en sus principales mentores. 

Diane Arbus

En los años posteriores, su constante exploración fue moldeando una visión única, que hasta el día de hoy no deja de impactarnos. Con la premisa de “Ir a donde nunca había estado”, empezó a frecuentar los suburbios neoyorquinos, y a conversar con los marginados, en busca de aquello que se encontraba oculto detrás de las prohibiciones de la época y el contexto. Pronto sus retratos comenzaron a tener como protagonistas a los “freaks”: artistas de circo, enanos, gigantes, yonquis, prostitutas, nudistas, transexuales. Buscaba en las calles las historias; a pesar de la timidez que la caracterizaba, acudía siempre con cámara en mano, como excusa y justificativo de su curiosidad voraz. 

Diane Arbus

«Si alguna vez has hablado con alguien con dos cabezas, sabes que ellos saben algo que tu no».

Diane Arbus.
Diane Arbus

En sus fotografías se manifestaba no solo una valiosa y peculiar colección de retratos directos y espontáneos, sino también un profundo cuestionamiento hacia el concepto de identidad, dejando en evidencia una brecha ineludible entre lo que somos y lo que queremos mostrar, esa lucha constante entre realidad e intención.

Con su trabajo no solo ayudo a cuestionar los paradigmas de «normalidad» en una época de posguerra, sino que también su visión excéntrica inspiro a toda una generación, revolucionó el campo de la fotografía tradicional y logró proponernos  una concepción más simple y generalizada acerca de las interrelaciones y la identidad colectiva, dejándonos un legado que resulta atemporal y que invita a mirar a la realidad desde nuevas perspectivas.

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