NOTIBRUJAS

CARTA FEMINISTA y polarización social

Históricamente, se ha perpetuado el concepto de la autonomía del cuerpo del hombre y aceptación de sus placeres sexuales, más no el de la mujer, este se ha definido socialmente en relación a las necesidades de él, entre ellas la concepción primordial de tener un útero para ser madre, descalificando su placer sexual o autonomía corporal. Toda la historia la han hecho ellos, o al menos la escrita, sin embargo, demos un respiro, las manifestaciones feministas no son solo una agitación simbólica, son una realidad y retorno a lo esencial, recuperar nuestra auténtica autonomía y libertad en todos los sentidos; parte de la emancipación del cuerpo de la mujer, es gozar del derecho al aborto, y no solo por salud pública, sino por autonomía y decisión sobre nuestros cuerpos. El derecho debe expandirse en cada lugar donde habite una mujer, en todo México, en el mundo, para seguir conformándonos, con genuina libertad de derechos y ejercerlos, pues reconozcamos, que la mujer contemporánea, aún lucha contra estereotipos de la mujer-útero, la otredad de la feminidad y la madre que da descendencia sin ninguna reciprocidad y obligación por parte del hombre.

Para mi, la base del feminismo es la sororidad y la amistad entre mujeres, pues crea espacios donde tu feminidad no te incomoda, limita o se ve como un obstáculo, evita la arraigada competencia y vanidad entre nosotras, mejor aún, se alegra de cada logro femenino colectivo o individual, es tarea de una larga reflexión desde la identidad y apropiación de nuestro cuerpo hasta  preocuparse y exigir protección ante el feminicidio, además, no solo abarca la discriminación de género desde un enfoque, se preocupa por resolver y entenderla desde el ámbito social, económico y político, ello, en cumplimiento a los Derechos Humanos, pero hay que hacerlos valer, pues en nuestro caso, han sido históricamente negados.

El tema de equidad de género, sigue siendo irritante para muchos y no sólo para los hombres conservadores, sino también para las mujeres que se sienten cómodas y cómplices de la actual estructura legal y cultural que decide sobre nuestros cuerpos y devenires, entre ellas, mujeres en nuestro actual gobierno.

Existen categorías políticas que consiguen dominar completamente a otras, ya sea por número de integrantes, clases sociales, mayoría en partidos políticos etc, pero, las mujeres no entramos en esta categoría, no somos minoría, ni de ningún partido o ideología en particular, la reivindicación de nuestros derechos y lucha para lograrlo es auténtica y soberana.

Si en 2007, gracias a la lucha feminista y el apoyo del primer gobierno de izquierda del entonces DF liderado por AMLO, se logró la integralidad de la Aprobación legal del Aborto, actualmente la nueva generación de feministas, las que gritamos “ni una menos”, no han contado con dicho apoyo, y muy por el contrario, ha recibido indiferencia y un millonario recorte presupuestal a las alertas de género, además de una gran variedad de calumnias. Actualmente, el movimiento feminista se preocupa por pronunciamientos en sus diversos colectivos, para evidenciar la autonomía del movimiento de cualquier interés político, especialmente de la derecha-católica y empresarial; sin embargo, éste 28 de septiembre, el gobierno de la Ciudad de México comandado por Claudia Sheinbaum, no dudó como clara estrategia política de desprestigio, lanzar la piedra entre líneas y sin asegurar nada, señalar a Beatriz Gasca y GIN group, como la patrocinadora de la protesta de la toma de la CNDH en la Ciudad de México, ello, sin ofrecer mayores pruebas de una vinculación real entre ellos, pero si dejando claro que se trataba de una empresa llena de corrupción, noticia que posteriormente la misma Beatriz Gasca tuvo que desmentir; dicha manipulación social, aunque no fuera cierta, pues el apoyo de Beatriz Gasca fue independiente y por convicción, además de que la empresa publicitó su falta de empatía hacia el movimiento que lo clasificó de violento; esta calumnia logró incertidumbre e impregnar de odio social al movimiento feminista; ya por la tarde, en conmemoración de la Despenalización del Aborto, se vivió la contención policial, que nunca antes de había visto en una marcha feminista y que Amnistía Internacional ya se pronunció en contra de dicha represión o encapsulamiento, pues esa tarde, un puñado de feministas fue contenido por cientos de granaderas las que lanzaron gas lacrimógeno, pero la jefa de gobierno, a pesar de las fotos y testimonios que lo evidencian, asegura que era solo gas para apagar el fuego que causaron las feministas, de lo cual, más especulaciones, pues también existe una foto no-fidedigna en la que se ven únicamente policías y dos de ellas con fuego en los pies; al mismo tiempo, circuló la foto falsa en redes sociales y sitios oficiales de los actuales políticos que nos gobiernan, como en las redes de Tatiana Clouthier, de una policía llorando para poder mediatizar la idea de que las feministas atacan a otras mujeres, cuando justamente se lucha por lo contrario, los ingredientes, policías mujeres y una llorando conmovidamente, así lo cubrieron los noticieros y, por su puesto, no es accidental, pues a pesar de que la fotógrafa desmintió y confirmo que los ojos llorosos eran a causa del gas lacrimógeno, puede corroborar que la foto no se bajo de dichos sitios, ni aclararon su falsedad, sumando más odio al movimiento y polarizando a la sociedad, el fin, lograron que la protesta convocada pacífica en conmemoración de la Despenalización del Aborto se tornara en una de las más violentas y de confrontación entre feministas radicales y policías mujeres con línea de mando, esta vez, sin orden de atacar.

En nuestro país únicamente en la Ciudad de México y Oaxaca el aborto es legal a petición de la mujer, no solo por violación como en la mayoría de los estados. En la conferencia del 29 de septiembre, tras los hechos ocurridos en la protesta, la jefa de gobierno, continuó con su discurso de incomodidad ahora contra los disturbios que causó la fracción radical del movimiento feminista, justificando así su represivo encapsulamiento. Confiemos, que como ella lo propuso en su conferencia, también reflexione sobre su actuar y prioridades, pues la marcha y protesta feminista es completamente legítima, no solo la conformó la fracción radical de confrontación, si no también el diálogo y la demanda de seguridad institucional que ha sido indiferente, tristemente, la manipulación político-social y de medios de comunicación, solo le quieren dar una connotación vandálica que divide opiniones, ahora bien, reflexionemos el porqué de esta situación, pues a diferencia de dichas especulaciones contra la supuesta violencia pinta muros y uso de bombas molotov (como varias veces reitero la jefa de gobierno en su conferencia) que enfrenta el gobierno citadino con la protesta feminista, el gobierno es quien realmente goza de los recursos y la fuerza física de represión, que como históricamente hemos visto, también ha sido aplicada a los movimientos que le son incómodos, aunque sus demandas sean justas, y en este caso, universales. Reflexionemos juntas Dr. Claudia Sheinbaum ¿o será que también cumple una línea de mando?.

El clasismo, es un tema cultural y de profunda vergüenza en nuestro país, es importante seguir señalándolo, y por ende, la denuncia ciudadana de docenas de ladies, lords y políticos que la aplican; sabemos que en la orquestada contención del gobierno citadino en conmemoración del 28 de septiembre, no se hizo esperar el insulto clasista de parte de una feminista enojada bajo la contención de una granadera, sin embargo, a pesar de lo denigrante que es esta acción, el clasismo es un mal que se debe erradicar en toda la sociedad y no define en absoluto al feminismo, la divulgación del video, es una estrategia bien conocida, para ridiculizar y quitarle credibilidad a un movimiento y seguir difundiendo su odio, pues estas palabras solo representan la falta de sensibilidad de quien las dijo y no representan al movimiento.  

Ánimo, a pesar de la mala propaganda y calumnias, el feminismo en México y Latinoamérica llegó para quedarse y luchar por un mejor futuro, más libre y menos violento, para nosotras y próximas generaciones de mujeres, niñas y niños; sigamos luchando y expresándonos sin miedo y claridad, nuestras demandas son justas y no demos pie a la manipulación de la información. No se desanimen, entre nosotras nos seguiremos cuidando, como hasta ahora, pues el feminismo no responde a un juego político, no creará o cambiará de partido, nombre o color en cada elección, no es una lucha sexenal y para nada es pagado por alguna fracción partidista. Recuerden, que nuestra reivindicación es de soberana y auténtica libertad, por y para nosotras. Abrazo sororidario.

Tomada de la Red

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