6 ideas para que organices tu propio día de spa en casa

El amor propio puede profesarse de muchas maneras. La decisión siempre nacerá de ti misma, de mimarte en cada acción, por más pequeña que sea. El autocuidado no solo es mental, también es físico y espiritual, cuyo fin persigue hacer cosas y escoger situaciones que te hagan feliz.

En ocasiones es necesario hacer una pausa y dedicarte un tiempo a ti mismo, y convivir contigo sin juzgarte, dejando los prejuicios a un lado y solo disfrutar de tu soledad; practicando en silencio la aceptación de lo que no eres, y sobretodo abrazando con gentileza quien si eres.

En esta oportunidad, queremos compartir contigo 6 ideas que te permitirán tener un fabuloso día de spa en casa, consentir tu cuerpo y relajarte. Iniciaremos este autocuidado con la preparación de un rico té, el de tu preferencia y con el sabor que más te guste. Por lo que te invitamos a revisar nuestro artículo

Previo a iniciar el paso a paso, crea la atmosfera ideal para ti, como si de una cita se tratara; acompáñate de música, enciende una vela o un incienso. Recuerda que este tiempo que vendrá a continuación será como una meditación para tu ser. El incienso lo puedes fabricar tu misma, haciéndolo de cascaras secas de mandarina. Esta fruta a más de estar llena de sabor y tener un aroma increíble se le atribuyen muchas propiedades mágicas: ayuda a mejorar el estado anímico, permite estimular una visión positiva atrayendo felicidad, creatividad y abundancia al hogar, refuerza el amor y el afecto entre parejas, limpia tu aura y renueva las energías, etc. Así que no tires las cascaras de mandarina, la próxima vez que te la comas consérvalas y déjalas secar.

Con el ambiente acorde, empezarás con una mascarilla hidratante para tu cabello, no importa si lo tienes lacio, ondulado, corto o largo, rizado o tinturado, abundante o fino; lo que importa es brindarle el cuidado que muchas de las veces se nos pasa por alto y que tanto necesita.

Mascarilla capilar hidratante de sandía: esta deliciosa y refrescante fruta le sentará de maravilla a tu cabello; lo que debes hacer es tomar la sandía con tus manitas y aplastarla hasta lograr una pasta, dejando a un lado las semillas por supuesto; una vez lista, la colocas en tu cabello de raíces a puntas y lo cubres con un gorro de baño durante veinte minutos, luego lo lavas como normalmente lo haces. Tu melena te lo agradecerá inmensamente.

Ahora continúa con tu carita, para lo cual te aplicarás con el rostro limpio un exfoliante, que permitirá retirar las células muertas y limpiar impurezas; entre los muchos beneficios que ofrece. Lo puedes realizar dos veces por semana si te es posible aunque con una vez que lo hagas será suficiente.

Exfoliante facial de café y miel: para esta preparación necesitarás dos cucharadas de miel y una cucharada de café molido. Lo único que debes hacer es colocar en un recipiente y mezclarlo hasta conseguir que se incorporen muy bien, luego con tu rostro lavado en agua caliente y aun húmedo, procederás a colocarte la mascarilla con una paleta de madera o un utensilio adecuado de tu preferencia, la dejarás en tu cara por 15 minutos y luego la lavarás con agua caliente dándote gentilmente suaves masajes circulares a medida que eliminas los restos del exfoliante, la secas con una toalla sin hacer presión y por último te aplicas una crema hidratante.

Seguidamente los mimos serán para tus manos, para este exfoliante de café, azúcar y aceite necesitarás: dos cucharadas de café molido, 1 ½ cucharada de azúcar morena, ½ cucharadita de canela en polvo (opcional) y 1 ½ cucharada de aceite de oliva, o el de tu preferencia. Para prepararla solo mezcla todos los ingredientes en un recipiente y reserva.

La delicada piel de tus manos necesita ser recompensada por todas las actividades que realiza todos los días por ti, empezaremos sumergiendo tus manos en agua caliente con jabón de tocador por unos 10 minutos, luego las secas y aplicas el exfoliante que preparaste con anterioridad, mientras te das suaves masajes por 5 minutos, a continuación te lavas las manos en agua fría y seguidamente sigues con tu rutina de manicura como acostumbras.

Ritual de limpieza o baño de sal para los pies: nuestros pies son los siguientes, nos conducen a todas partes y la mayor parte del tiempo nos olvidamos de agradecérselos. Comenzaremos el ritual con una preparación de agua caliente y sal; aproximadamente un puñado, mezclamos todo en un recipiente que te permita sumergirlos por el tiempo que consideres necesario, o hasta que el agua se enfríe. Entre los muchos beneficios permitirá la absorción de toda la energía negativa que tu cuerpo haya acumulado. Al terminar desecha el agua por el inodoro.

Con este mini ritual de spa en honor de ti misma estarás abriendo la puerta o reforzando la mejor relación de toda tu vida, recuerda quererte mucho siempre y que ese amor nunca te abandone, no aceptes jamás menos de lo que mereces y ten presente que cuando alguien quiera usar contra ti todo eso que ellos ven como “debilidades”, tú mantente valiente y resuena más fuerte que sus palabras.

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