5 películas de BRUJAS para un maratón mágico y tenebroso

Aun que tengamos las plataformas más populares para ver películas y en ellas las cintas estén organizadas, en teoría para facilitar nuestra búsqueda, no es novedad que muchas de nosotras perdemos mucho tiempo tratando de seleccionar una buena película. Así que si te gustan las brujas, aquí te recomendamos 5 películas sobre aquellas mujeres a la que mucha gente le tuvo miedo. 1 – LA BRUJA (2015) ¿Te imaginas que destierren a tu familia y que tus herman@s comiencen a desaparecer, así como presenciar en alguna parte del bosque otras situaciones extrañas? Pues es algo de lo que le pasa a la protagonista. Este filme a provocado miedo, no por lo grotesco de la situación, sino por el planteamiento tan realista que hay sobre la cultura de las brujas que se tenía en Nueva Inglaterra. 2 – LAS BRUJAS (1990) Ahora nos vamos con un clásico, si bien ya sabemos que Anne Hathaway protagonizará el remake de esta cinta y que se estrena en un par de meses, el clásico no puedes no revivirlo. Probablemente la viste de niña y ahora como mujer, enfrentar eso que te dio miedo hace muchos años será una experiencia increíble. 3 – JÓVENES BRUJAS (1996) ¿No te pasó que comenzabas a buscar tus complementos por elemento para iniciar tu aquelarre? En esta película veremos a 4 jóvenes explorando la magia y metiéndose en problemas por ello, la protagonista tendrá que poner límites y si no las has visto, hoy es un buen momento. 4 – ABRACADABRA (1993) Si alguien te embruja, seguro que te gustaría que eso terminará de un momento a otro, pues aquí, los personajes sufren un embrujo que dura cientos de años, ¿te imaginas despertar en una época desconocida, sin saber lo que te paso y con cientos de problemas para volver a hacerlo? Está película es un clásico y muy divertido filme, si es que buscas brujas que en vez de hacerte gritar de miedo, te hagan reír. 5 – LAS BRUJAS DE SALEM (1996) Para entender un poco el contexto de lo que sucedió en Salem, en este filme se muestra no la persecución a brujas por hechicería, sino más bien, por ser mujeres sabias que buscaban su libertad, expandían su conocimiento y sobre todo ejercían poder su propio cuerpo. Obviamente esto no le gusto a la iglesia y es que comienza la casería.