10 Consejos para amar a tu mascota sin ser toxica

Si eres amante de los perros y además tienes uno, la respuesta parece obvia, “quiero mucho a mi perro”, “adoro a mi perro”, “lo amo con locura”, y hasta he escuchado “sin mi perro me muero”.

La gente que me conoce sabe que adoro a Tostada, mi Golden de 9 años, es mi compañera y socia, ella es Perro de Terapia y trabajamos las dos dando talleres para niños, apoyamos en procesos de terapia emocional y somos voluntarias en una escuela para niños con discapacidad de bajos recursos.  Pasamos mucho tiempo juntas y disfrutamos cada minuto, así que entiendo perfectamente el concepto de amor incondicional, pero si quieres mucho a tu perro ¿Cómo se lo demuestras?

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La forma de amarlos puede afectar su salud. Foto de pixebay.com

Es increíble la cantidad de demostraciones de cariño que les damos a los perros que no son nada buenas para ellos, todas están llenas de amor y buenas intenciones, pero en muchas ocasiones esto los afecta más que beneficiarlos.

Este fin de semana cuidé a una perrita Chihuahua negra PRECIOSA, pero al principio sufrió muchísimo, no quería caminar, necesitaba que yo la cargara todo el tiempo, le aterraba estar cerca de Tostada, no quería subir ni bajar escaleras y lloraba, temblaba mucho y no quiso comer día y medio. Salir a la calle era una verdadera tortura para ella, la única forma en la que estaba tranquila era si estaba sentada sobre mis piernas mientras yo veía la tele o leía. No es un caso aislado, me he topado con muchos perros que solo son felices si están con sus dueños y están llenos de ansiedad, así que decidí escribir algunos consejos para querer de manera más sana a los perros.

1. Los perros NO SON HUMANOS.

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No son como nosotras, requieren cuidado especial. Foto: Pixebay.com

A los perros hay que socializarlos desde cachorros, exponerlos de manera controlada y muy cuidada a diferentes estímulos, si los queremos, hay que tratarlos como perros, no como seres humanos, no son nuestros hijos humanitos, SON PERROS y merecen todo nuestro respeto y admiración por esto, así mismo, merecen ser tratados como maravillosos animales para que sepan cuál es su lugar y su identidad, tratarlos diferente a su naturaleza los confunde y causa ansiedad.

2. Los perros NO SON BEBÉS.

Cada vez que cargamos a un perro estamos evitando que huela a otros perros que pasaron por ahí en la calle y recuerde que es uno de ellos. Cada vez que lo alejamos de otros perros lo hacemos arisco y reservado y no puede convivir, cada vez que le damos de comer en la boca de manera regular (yo lo hago en casos extremos ante perros maltratados o miedosos que estoy ayudando) le estamos diciendo que no se tiene que esforzar por su comida, que nosotros le hacemos el trabajo.

3. Necesitan salir a pasear.

A un perro le demostramos que lo amamos cuando lo sacamos a caminar a la calle, aman salir a olisquear por ahí, cada árbol y cada poste le da información de otras especies y su cerebro trabaja, eso reduce muchísimo la ansiedad, necesita explorar y usar su sentido del olfato así como drenar energía y sentirse mejor dentro de su casa.

4. El amor no entra por la comida.

También le demostramos que lo queremos cuando le damos comida adecuada para ellos, las galletitas, dulces, pastelitos, etc. lo engordan y causan problemas a su salud, además de aumentar su ansiedad cuando no pueden obtenerlos (así como cuando somos adictos al azúcar).

También cuando les damos la dosis adecuada de comida para su peso y su tamaño, un perro que come más y engorda no es más feliz, le da lo mismo media taza más de croquetas que la dosis regular, en cambio les podemos causar un grave daño a su salud (mi papá le da a escondidas a su perrita un poco más de comer porque cree que es poco, aunque sea lo indicado por el veterinario).

5. Un perro independiente y sociable es un perro feliz.

Si sabe estar solo, es un perro seguro y tranquilo, nuestra ansiedad por dejarlos se contagia y los afecta mucho.

Los perros tienen que saber convivir con otros perros para que podamos dejarlos jugar y ejercitarse, para que cuando salgamos de viaje no sea una pesadilla dejarlos en una pensión porque nunca ha estado con otros perros, (me pasa muchísimo) y para que no sean agresivos y disfruten sus paseos en la calle.

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Hay que marcar limites, como en las persoans. Foto: Pixebay.com

6. Educarlos es un acto de amor.

Les demostramos que los queremos cuando los EDUCAMOS y los dejamos obedecer órdenes, cuando les permitimos ganarse un premio. Cuando los enseñamos a sentarse antes de darles de comer, cuando los enseñamos a dar la pata y los llenamos de caricias o cuando los enseñamos a no brincar cuando llegamos de la calle y los saludamos con mucho cariño cuando están tranquilos.

Un perro es más feliz cuando sabe qué esperamos de él, cuando entiende lo que nos gusta y lo que queremos y cuando sabe qué debe o no debe hacer, eso le da seguridad y tranquilidad, no tiene que estar adivinando la razón por la cual estamos enojados cuando lo regañamos.

7. Jugar les encanta.

No todos tenemos jardín ni podemos lanzar una pelota 20 veces para que un perro la traiga, pero sí podemos darles una trenza de hilos y jugar a esconderla y que vaya a buscarla, o llenar una botella de agua vacía con croquetas para que intente sacarlas, no se necesitan tres horas de juego pero un ratito unas tres veces al día lo hace más feliz que 100 besos en la cabeza.

8. Perro limpio igual a perro feliz.

Bañarlos y cepillarlos los mantiene sanos, un perro sucio que huele feo generalmente recibe rechazo, además de provocarle problemas en la piel y eso hace que se rasque y no descanse, los nudos le estorban y terminan en unas horribles rastas, lo que hace que cuando finalmente lo bañen, le duela y le provoque estrés.

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Mantenerlos a salvo en nuestro deber. Foto: Pixebay.com

9.  Quererlos también es ponerles a salvo.

Las redes sociales están llenas de fotos de perros perdidos, “mi perro nunca se sale”, “no tiene acceso a la puerta”, “nunca se ha escapado”, “no se le sale la correa”, son las razones que escucho todos los días cuando pregunto por qué un perro no tiene placa de identificación, LLENAS las redes y los postes en las calles de fotos de esos perros que nunca se iban a soltar, escapar, salir. Las probabilidades de encontrar a un perro sin placa se reducen muchísimo, si tan solo sus dueños los hubieran querido lo suficiente para tomarse un par de horas una tarde para hacerles una placa… La mayoría de los perros perdidos nunca vuelven a ver a su familia.

10. No a los remedios caseros.

Así como nosotros vamos al médico cuando estamos enfermos, lo perros merecen ser atendidos por un veterinario, las medicinas de uso humano pueden ser letales para los perros y los tecitos y remedios caseros pueden empeorar una condición que de ser algo simple, pasa a ser muy grave.

Además hay que mantener siempre en orden sus vacunas, desparasitadas y un perro esterilizado corre menos riesgos de sufrir enfermedades graves cuando son adultos.

En resumen, besarlos, apachurralos con abrazos, darles dulces y galletitas, no dejarlos oler en la calle, ponerles moños y lindas camisetas con brillantes, cargarlos o llevarlos con carreola (les juro que lo he visto) y tratarlos como bebés humanos que no pueden estar solos, no significa que los queramos más, mejor ayudemos a que sean verdaderos perros felices, sanos y seguros.

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